Cirugía de la hernia umbilical

¿Qué es una hernia umbilical?

  • Las hernias umbilicales aparecen debido a un debilitamiento de la pared abdominal. Al realizar el paciente algún esfuerzo físico, se produce una protrusión del peritoneo abdominal (saco herniario) hacia el ombligo que se percibe como un bulto. La hernia puede causar malestar, dolor severo, náuseas, vómitos y otros problemas potencialmente graves que podrían requerir una cirugía urgente.

  • Usted puede nacer con una hernia (congénita) o desarrollarla con el paso del tiempo (adquirida).

  • Una hernia no mejora con el tiempo, ni desaparece por sí sola. No hay tratamientos, ejercicios o una terapia física que puedan hacerla desaparecer.

  • Las áreas comunes donde las hernias se producen son en la ingle (inguinal), ombligo (umbilical) y en el lugar de una operación anterior, donde la cicatriz (eventración o hernia incisional).

  • Habitualmente es fácil reconocer una hernia. Usted puede notar un bulto debajo de la piel. Puede sentir dolor o malestar al levantar objetos pesados, al toser o al hacer esfuerzos para ir al baño u orinar. También puede notarla al estar mucho tiempo de pie. A veces una hernia asintomática puede ser detectada por el médico durante una exploración física de rutina.

  • El dolor puede ser agudo y repentino, o una molestia que empeora hacia el final del día. En el primer caso conviene consultar con urgencia a su cirujano por si ha sufrido una estrangulación.

  • Un dolor severo, continuo con enrojecimiento y sensibilidad de la piel local son señales de que la hernia puede estar estrangulada. Es frecuente experimentar también náuseas y vómitos. Otro signo de posible estrangulación es la incapacidad para hacer desaparecer la hernia cuando solía aparecer y desaparecer de forma espontánea. Estos síntomas son motivo de preocupación y debe contactar con un médico de forma urgente.

Es importante saber que cualquier persona puede desarrollar una hernia a cualquier edad. La pared del abdomen tiene áreas de potencial debilidad. La ingle y la región umbilical son las regiones de mayor debilidad. Las hernias pueden desarrollarse debido a esfuerzos físicos, distensión crónica de la pared abdominal (obesidad, embarazos…), envejecimiento, cirugías abdominales previas, debilidad de nacimiento, etc.

La mayoría de las hernias en niños son congénitas. En los adultos, una debilidad de la pared muscular junto con algún sobre-esfuerzo físico, tos persistente, estreñimiento… puede causar la aparición de una hernia.

  • Recuperación más rápida

  • Reincorporación laboral en 48–72 h

  • Vuelta a la actividad física en 2 semanas

  • Ingreso menor de 12 h en la mayoría de pacientes

  • Solo en la consulta su cirujano puede determinar si el régimen ambulatorio es adecuado para usted. Esta es una buena opción en hernias de pequeño y moderado tamaño y también muy buena opción para profesionales autónomos, deportistas y mujeres lactantes.

  • La cirugía laparoscópica se lleva a cabo bajo anestesia local y en ocasiones puede añadirse una sedación como método complementario.

  • En caso de cirugías abdominales previas o grandes hernias, el cirujano debe valorar si es buen candidato para ser sometido a una reparación con anestesia local.

  • La mayoría de las operaciones de hernia umbilical se realizan con ingresos de corta estancia o cirugía mayor ambulatoria (menor de 12 h). En muchos casos el paciente podrá volver a casa el mismo día de su operación.

  • La preparación preoperatoria incluye evaluación médica, análisis de sangre, radiografía de tórax y un electrocardiograma dependiendo de su edad y estado de salud.

  • Después de revisar junto con su cirujano los riesgos y beneficios de la operación, tendrá que dar su consentimiento por escrito para la cirugía.

  • Es recomendable tomar una ducha la noche anterior o la mañana de la operación con un jabón antiséptico para limpiar la piel.

  • Dependiendo de si se asocia sedación o no a la anestesia local, puede ser necesario un corto periodo de ayuno.

  • Antes de la cirugía puede ser necesario interrumpir durante varios días fármacos como la aspirina, anticoagulantes, medicamentos antiinflamatorios (medicamentos para artritis), etc. Su cirujano le proporcionará instrucciones con respecto a sus medicamentos.

  • Es muy recomendable dejar de fumar. El hábito tabáquico puede aumentar el riesgo de recurrencia de la hernia.

El único tratamiento curativo de una hernia umbilical es quirúrgico.

  • El uso de una faja abdominal rara vez se prescribe ya que suele ser ineficaz. Puede aliviar algunas molestias, pero no evitará la posibilidad de incarceración o estrangulación intestinal.

  • Los procedimientos quirúrgicos más comunes son:

    La cirugía abierta se realiza desde el exterior, haciendo una incisión de unos 3 cm en la piel del ombligo o alrededor de este. Se realiza una apertura por planos hasta llegar a la hernia. La reparación, dependiendo del tamaño del defecto herniario, puede incluir la colocación de una malla de refuerzo para reducir el riesgo de que vuelva a salir la hernia. La cirugía suele durar unos 30 minutos.

  • Después de la operación, será trasladado a la sala de recuperación donde será monitorizado durante 1-2 horas hasta que esté completamente despierto si se ha utilizado sedación o raquianestesia.

  • Si el dolor está controlado con la analgesia pautada, se le enviará a casa.

  • Con cualquier operación de hernia se puede esperar algo de dolor, sobre todo durante las primeras 24 a 48 horas. Una vez en casa, tomando los calmantes durante 4–5 días, el dolor suele ser mínimo.

  • Será capaz de volver a sus actividades normales en pocos días. Podrá realizar esfuerzos físicos al cabo de unos 15–20 días dependiendo del tamaño de la hernia.

  • Podrá ducharse desde el primer día de la cirugía siempre secando bien las heridas y curando con Betadine.

  • La revisión será en la consulta a la primera o segunda semana para ver la evolución y confirmar la curación de la herida.

  • Cualquier operación puede tener complicaciones. Las complicaciones principales son hemorragia e infección, que son poco comunes.

  • En ocasiones el paciente desarrolla hematoma e inflamación del ombligo. En la gran mayoría de los pacientes esto se resolverá por sí solo y gradualmente.

  • Cada vez que se repara una hernia, existe el riesgo de que vuelva a salir. Esta tasa de recurrencia a largo plazo es baja en los pacientes que se someten a la reparación por un cirujano experimentado.

  • Es importante recordar que antes de someterse a cualquier tipo de cirugía, usted debe preguntar a su cirujano acerca del procedimiento e interesarse por su experiencia.

Si durante el postoperatorio presenta alguno de estos síntomas deberá contactar con su cirujano y seguir sus indicaciones:

  • Fiebre mayor de 38 grados durante la primera semana.

  • Hematoma que aumenta progresivamente o sangrado por una herida.

  • Dolor abdominal asociado a náuseas y vómitos.

  • Dolor de las heridas que no se alivia con los medicamentos.

  • Incapacidad para orinar.

  • Tos persistente o dificultad para respirar.

  • Enrojecimiento alrededor de cualquiera de sus incisiones que empeora con el tiempo.

Reserva tu consulta con Dr. Jesús Abrisqueta

Solicita cita previa a través de la Web o por teléfono y recibe atención médica.

(+34) 648 17 49 10