Cirugía del sinus pilonidal

¿Qué es un sinus pilonidal?

El sinus pilonidal o también llamado fístula sacrococcígea es una enfermedad cutánea que aparece principalmente en pacientes jóvenes y que consiste en un absceso crónico en la región interglútea.

Los síntomas pueden variar desde leves molestias hasta infecciones complejas con múltiples trayectos fistulosos secundarios.

La mayoría de pacientes con sinus pilonidal acuden a consulta refiriendo molestias en la zona interglútea, en una zona más o menos cercana al pliegue interglúteo de varias semanas / meses de evolución.

Los síntomas pueden variar desde una molestia continua en la zona al realizar algunos movimientos, dolor al sentarse o sensación de pinchazo a ese nivel hasta inflamación de la zona, abscesos, fiebre y supuración en los casos en que se produce la infección.

En los casos en que no existe infección, suele observarse uno o varios pequeños orificios en la zona por los que pueden asomar pelos. En los casos complicados aparecerá un bulto, rojo y caliente, que nos indicará un absceso.

  • Durante la consulta, su cirujano le realizará una serie de sencillas preguntas acerca de los síntomas que presenta: dolor, tiempo de evolución, infecciones previas, supuración…

  • Posteriormente, realizará un examen físico con el paciente tumbado en la camilla. Este consiste en la inspección de la zona interglútea para confirmar la presencia de pequeños orificios, abscesos o trayectos fistulosos.

El tratamiento del sinus pilonidal y de sus complicaciones es principalmente quirúrgico.

Dependiendo de su tamaño y de la existencia o no de infección en el momento del diagnóstico, el tratamiento puede realizarse en una o dos fases:

  • En los casos en los que no existe infección, dependiendo del tamaño, el tratamiento puede realizarse en una sencilla intervención de forma ambulatoria (con anestesia local), en la que se extirpa el sinus y sus trayectos y posteriormente se cierra la herida con puntos de sutura.

  • En los casos con infección activa, el tratamiento quirúrgico constará de dos fases:

    • Una primera fase, que consistirá en el drenaje bajo anestesia local para evitar el avance de la infección y la aparición de otras complicaciones.

    • Posteriormente se realizarán curas de la herida hasta que esta haya cicatrizado prácticamente por completo.

    • Una segunda fase, en la que se interviene mediante una pequeña cirugía extirpando totalmente el sinus y los trayectos de este para evitar que vuelva a aparecer. En este caso, la herida se cierra con puntos de sutura.

  • En la mayoría de pacientes, el procedimiento no precisa ingreso. Se realiza de forma ambulatoria y la duración del procedimiento es de 20–30 minutos.

  • Extirpando el trayecto impedimos la aparición de abscesos e infecciones de repetición.

  • El tratamiento ambulatorio del sinus pilonidal no precisa ninguna preparación específica ni tampoco ingreso hospitalario ni ayunas cuando se realiza con anestesia local.

  • En caso de que sea de gran tamaño y se precise otra técnica anestésica, el paciente deberá ser valorado por un anestesista previamente dependiendo de su edad y su estado de salud y acudir en ayunas. El ingreso en estos casos suele ser menor de 12 horas.

  • Antes de la cirugía puede ser necesario interrumpir durante varios días fármacos como la aspirina, anticoagulantes, medicamentos antiinflamatorios (medicamentos para artritis), etc. Su cirujano le proporcionará instrucciones con respecto a sus medicamentos.

Tras la extirpación del sinus pilonidal:

  • El paciente se marcha a casa por su propio pie de forma inmediata en caso de que se realice con anestesia local o tras un corto periodo de tiempo si se utiliza otra técnica anestésica.

  • Se realizará una cura cada 24 horas lavando la herida cuidadosamente con agua y jabón, secándola con secador con aire frío y colocando algún antiséptico sobre ella. Posteriormente se cubrirá con gasas para mantenerla limpia y seca.

  • Durante los primeros 10 días se evitará la realización de ejercicio, movimientos bruscos así como la flexión completa de cadera para evitar que la herida pueda abrirse.

  • Su cirujano le dejará pautado algún analgésico en caso de aparición de molestias en la zona que pueden consistir en picor o tirantez.

  • En algunos pacientes puede producirse la acumulación de líquido bajo la herida (seroma) que precise realizar curas durante algunos días.

  • Cualquier procedimiento puede tener complicaciones. Las complicaciones principales son hemorragia e infección, que son muy infrecuentes.

  • En la gran mayoría de los pacientes las complicaciones son leves.

  • Es importante recordar que antes de someterse a cualquier tipo de cirugía, usted debe preguntar a su cirujano acerca del procedimiento e interesarse por su experiencia.

Si durante el postoperatorio presenta alguno de estos síntomas deberá contactar con su cirujano y seguir sus indicaciones:

  • Fiebre mayor de 38 grados durante la primera semana.

  • Hematoma que aumenta progresivamente o sangrado de la herida.

  • Dolor de la herida que no se alivia con los medicamentos.

  • Incapacidad para orinar.

  • Enrojecimiento alrededor de la incisión que empeora con el tiempo.

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